Diferencias entre el cobre y el bronce

cobre y bronce

El cobre y el bronce son dos metales que podríamos considerar como casi equivalentes.

Ambos vienen a representar, de alguna manera, el número tres, por ser los terceros en discordia.

El cobre es probablemente el tercer metal en el podio de divisas históricas, después del oro y la plata.

Buena parte de las divisas de la historia fueron o bien de oro, de plata o bien de cobre. Estos tres metales forman el podio del dinero.

En los deportes, ese otro ámbito de competición, tan relacionado a las finanzas, en realidad, el bronce es el metal del tercero en el podio, o sea el tercer mejor atleta en las competiciones.

Podría haber sido el aluminio, el paladio u otro, pero no, se escogió el bronce.

En fin, que ambos metales son similares, por tener un componente común, pero diferentes por tener otro componente que solo uno de ellos tiene.

El bronce viene del cobre

El bronce viene a ser un derivado del cobre que resulta de la mezcla del mismo con estaño, aunque es el cobre el que permanece como elemento mayoritario.

Las mezclas pueden variar y podemos encontrar desde un 3 a un 20% o incluso más de estaño.

Como comprenderemos una mezcla de 97% de cobre con 3% de estaño nos da un bronce muy poco diferenciado del cobre.

Hay gente que confunde otra aleación con el bronce. Esta otra aleación es el latón, que resulta de mezclar cobre con zinc, ese mineral tan importante para la salud sexual del hombre.

El bronce fue la aleación que determinó una de las edades más importantes en el desarrollo del hombre: la Edad de Bronce, que es llamada tras dicho metal. Esa edad estuvo marcada por el extenso uso del bronce para la práctica totalidad de la industria de la época: armas, utensilios, escultura y todo tipo de artilugios.

De hecho, el advenimiento del bronce en la historia supuso una mejora con respecto al cobre, de ahí que el primero fuera una invención tras “experimentos” con el primero, dando lugar a un metal más duro y mejor para la fabricación de herramientas de todo tipo y, cómo no, de dinero.

Por ello podemos considerar al bronce como una aplicación más avanzada que el cobre, el cual tiene más importancia si cabe porque con el mismo se pueden conseguir estos otros metales como bronce o latón.

Ambos metales, sin embargo tienen un mayor uso en determinadas cuestiones.

Usos del bronce y el cobre

El bronce es más usado en cuestiones de decoración, cañearías de vivienda, instrumentos musicales de calidad, e incluso cuerdas de guitarra.

El cobre, como ya sabemos, es muy usado en construcción, electricidad y todo lo que tenga que ver con herramientas y equipamiento.

El invento del acero quitó mucho protagonismo en la historia al bronce, pero no se puede olvidar que el mismo fue clave en el desarrollo de las sociedades humanas.

Diferenciar ambos metales no es un problema para un experto.

El cobre tiende a ser más rojizo, naranja, rosado o verde, mientras que el bronce es más amarillento.

Por otro lado el bronce es más liviano que el cobre, el cual es más parecido al acero, más pesado.

A veces no es tan fácil determinar si se está pagando por uno o por otro, porque no siempre podremos limar – método más efectivo para determinar el metal – y tendremos que confiar en nuestro criterio y olfato.

Si tras raspar con la lima sale dorado o amarillo, podemos estar casi seguros de que es bronce.

Si el amarillo es plomizo podría ser calamina.

Si es tipo excesivamente amarillo podría ser latón.

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